Magdalena es una y otra cosa. Tiene tantos perfiles como noches el día. Estudió periodismo, sabía que en la comunicación había mucho de ella. Sin embargo, el tiempo – y las circunstancias – hicieron cambiar de rumbo, o al menos mutarlo, hasta llegar a enamorarla de la pintura y esa misteriosa manera de expresar. Ella es argentina, aunque siente que brilla para el mundo entero y así lo hace con sus ilustraciones.

 

Mujer es la mejor definición y con un mensaje de femineidad salvaje es el que deja ver en cada una de sus ilustraciones. Feminidad que trabajó para encontrar, comulgar, amasar y mostrar sin miedo. Una lucha diaria de muchas y de la que ella se siente parte. No se rinde fácil. Es honesta con sus sentimientos y con las personas. Mira siempre a los ojos y siente que en ellos puede llegar al alma de cada persona que se lo permite. Emocional e intuitiva, le gusta el contacto con las personas. Un abrazo es siempre la mejor respuesta.